Escrito por laurarbat
Categorías: Conciertos, Crónicas, Opinión
Tags: Beck, Modern Guilt
Beck, el genio vivo @ La Riviera (09/07/08)

Si algo ha caracterizado a Beck desde sus inicios ha sido seguramente su eclecticismo, su capacidad para reinventarse disco tras disco y siempre mejorar, cambiar para mejorar. Asà que sabiendo eso afronté con alegrÃa su concierto del pasado 9 de Julio en la Riviera, Madrid, sabiendo que hiciera lo que hiciera, no me decepcionarÃa.
Beck justo sacó su último disco “Modern Guilt” el pasado lunes, asà que era previsible que vendrÃa a presentarnoslo. En el nuevo disco podemos ver un regreso a los sonidos de su aclamado “Odelay“, sus mezclas de sonidos, bases electrónicas y un gusto por las cosas bien hechas y bien acabadas. La verdad es que su propuesta no dejó indiferente a nadie. Innovó, como siempre, pero para bien, también como siempre .
Salió al escenario pasadas las 22h, delante de un público numeroso (entradas agotadas) pero sin ser excesivo. Salió al escenario al más puro estilo Kurt Cobain, con una larga melena rubia y con unas gafas de sol que nos impedÃan ver qué tal le habÃan sentado los años. Pero vimos que Beck, como los vinos, mejora con los años, y cada vez se establece más como uno de esos artistas que pasará a la historia.
Empezó el concierto por todo lo alto: Devil’s Haircut, Loser, Nausea, The New Pollution, Girl y Sexx Laws. Caldeó el ambiente inmediatamente, y los fans lo aplaudÃan, bailaban y vitoreaban. Tocó sus grandes himnos, sÃ, pero con el sonido de su nuevo disco, es decir, que reinventó sus clásicos para hacer que sonaran aún más espectaculares. Y una vez tenÃa al público en el bolsillo, decidió empezar a presentarnos su nuevo trabajo, que en directo sonaba espectacular. Hizo una desafortunada interpretación de su propio Tropicalia, que se notaba poco ensayado y arrÃtmico, pero volvió a coger el ritmo con más temas de Modern Guilt, que a pesar de casi no ser conocidos, el público bailó entusiasmado.
La pequeña sorpresa de la noche llegó con “Everybody’s gotta learn sometimes“, que emocionó a pesar del nefasto sonido que caracteriza la sala. Y después de repasar mayoritariamente su álbum, se retiró del escenario, ya llevábamos una hora y cuarto delante del genio y su espectacular banda. Volvió a aparecer, y todos nos preguntábamos qué temazos nos quedaban por escuchar: otro nuevo, Profanity Prayer, y luego la apoteósica Where it’s at, con un Qué onda güero intercalado, y final por todo lo alto con el fácil estribillo de e-pro.
Beck supo dirigirnos. Empezar por todo lo alto, y cuando ya estábamos extasiados de tanto himno presentarnos todos los nuevos temas, y terminar por todo lo alto otra vez con otra dosis de himnos. Beck sabe hacer las cosas. Y lo supo hacer a pesar de que el sonido falló en la mayorÃa de lentas.
Está claro que Beck es de esos artistas que la historia tendrá que valorar. Un pequeño genio con una guitarra entre manos y las más variadas influencias, una propuesta arriesgada pero con un resultado excepcional.

15 Julio 2008
Ya veo que no le faltaron temazos al concierto, qué envidia :P
Bueno, espero no tardar muchos años en verlo. A ver si viene el año que viene por Barcelona, aunque lo veo difÃcil…